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Lynda Angulo Arriola
Un sábado en la noche, llegué al antro con cuatro amigas y con el hermano y primo de una de ellas. Nos asignaron una pequeña mesa para los 6 y comenzamos a tomar desde cerveza, hasta palomas y caballitos. Para las once de la noche ya estábamos enfiestadísimos. Una de mis amigas comenzó a bailar con un chavo de la manera más sensual que yo hubiera visto. Cerca de las dos de la mañana, la perdí totalmente de vista, después de miles de llamadas a su celular sin respuesta, mi amiga dio señales de vida. Venía despintada, medio bebida, pero con una sonrisa en los labios. Ya después nos contó que este sujeto de tan buen ver se propaso con ella en un pasillo del antro. Al principio cuando empezó a contar la historia se oía excitante, pero la verdad ahora que lo pienso, no tiene nada de divertido. Era un desconocido. Algo mayor que ella, borracho. Aprovechándose de una niña que se sentía sexy y que estaba muy bebida. Cuatro meses después, mi amiga, moría de comezón allá abajo, así que con la pena visitó a regañadientes a un ginecólogo quien después de una penosa oscultación y de unos análisis de laboratorio descubrió que mi amiga a sus 19 años y siendo "virgen todavía" tiene VPH (virus de papiloma humano). Resulta que este bicho no necesita de una relación sexual completa, con un rozón puedes contagiarte.
Lo que duró unas tres o cuatro horas, porque además jamás volvió a verlo, va a acompañarla toda su vida. Testimonio de Tania Hernández, proporcionado por
ASEXORÍAEllos las presionan...
Pese a que se supone que la etapa del noviazgo es la más dulce y tierna entre las parejas, muchos jóvenes experimentan una gran presión para tener relaciones sexuales. Según la Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo 2007, realizada por el Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE), los jóvenes están iniciando su vida sexual a la temprana edad de 16 años.
Otro de los aspectos alarmantes que revela, es que los jóvenes varones reconocen como causa de conflicto y violencia el que sus novias “no se dejen acariciar o se nieguen a tener relaciones”.
La realidad es que en nuestro país el 1.8 por ciento de las mujeres jóvenes entre los 15 y 24 años de edad, alguna vez en su vida fueron forzadas a tener relaciones sexuales en contra de su voluntad, principalmente por los novios. Priscila Vera Hernández, titular del IMJUVE, expresó que la violencia cubierta bajo el “amor” resulta casi invisible, porque los jóvenes confunden las muestras de afecto con las conductas que agravan la desigualdad de género. La orientación de los padres es fundamental para los adolescentes Mariana López, licenciada en ciencias de la familia, señaló que es importante comunicarse con los hijos desde muy temprana edad para conocer sus dudas e inquietudes sobre los cambios que va sufriendo su cuerpo. “En nuestros días, los niños y jóvenes son bombardeados diariamente con mensajes sobre sexo, violencia y pornografía. Es un hecho que en la calle se aprende, pero es en la casa donde se educa. A los jóvenes se les dice constantemente que tienen derecho a vivir con responsabilidad su sexualidad y se les regala un condón en las escuelas o en los centros de salud, pero ¿realmente conocen, cómo manejarla y sobre todo cómo cuidarla?”. Son los padres de familia, dijo, los que deben hablar con sus hijos sin tabúes y sin pena sobre el tema. “Desde pequeños tenemos que platicar con ellos con la verdad, con sencillez y con precisión para que no exista confusión y desinformación. Debemos enseñarles que su sexualidad deben manejarla con respeto y responsabilidad”. Puede vivirse un noviazgo en castidad Rosario Alfaro Martínez, directora de la Asociación de Laicos por la Madurez Afectiva y Sexual (ALMAS), explicó que la castidad no significa ser virgen, la castidad es aprender a relacionarse con los demás de una forma sana. “Las relaciones sexuales son una capacidad de comprometer tu vida con el otro, es decir, si tu quieres tener una vida sexual activa, tienes que estar consciente de que esto lleva una responsabilidad y no solamente hablo del riego a un embarazo no deseado, o a una enfermedad genital, sino a una responsabilidad con tu propia vida, con tus proyectos y carrera”. El que los jóvenes inicien a más temprana edad su vida sexual, dijo, es a causa de esta gran necesidad de amor. “Los seres humanos necesitamos sentir amor y cuando en la infancia no lo recibimos de nuestros padres o de nuestra familia, al llegar a la adolescencia pretendemos llenar el vacío con el primer novio que nos da un poco de cariño”. La castidad puede vivirse en el noviazgo, si aprendemos a amarnos a nosotros mismos y a respetar nuestras metas y nuestros objetivos en la vida. El amor no se demuestra únicamente con el sexo, se demuestra con nuestro compromiso, voluntad, inteligencia y corazón. Recuadro
10 Razones para vivir la abstinencia en el noviazgo Martha Morales brinda estas 10 razones para lograr la castidad en el noviazgo.
1. La pureza ayuda a tener una buena comunicación con tu pareja 2. Crece la amistad en tu relación 3. Hay mejor relación con los padres de familia de ambos 4. Te ves más libre para cuestionar si ese noviazgo te conviene 5. Se fomenta la generosidad contra el egoísmo 6. Hay menos riesgo de abuso físico o verbal 7. Aumenta el repertorio de modos de mostrar afecto 8. Hay más posibilidades de triunfar en el matrimonio 9. Si decides “romper” esa relación, dolerá menos 10. Te sentirás mejor como persona Fuentes - Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE), número telefónico: 1500 1300. - Asociación de Laicos por la Madurez Afectiva y Sexual (ALMAS), número telefónico:3618 0210. - www.asexoria.com.mx - www.churchforum.org
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