Ricardo G. Velázquez
Con anhelo de servir
El titulo del presente mensaje lo he copiado de un articulo que tuve la oportunidad de leer en un periódico guatemalteco, y el cual realmente encierra una profunda reflexión de nuestro actual vivir, deseando compartirlo ahora con ustedes utilizando mis propias reflexiones. Hemos llegado una vez más a la época donde los seres humanos que nos encontramos en la parte occidental del planeta celebramos las fiestas del nacimiento del Señor Jesús y la llegada de un nuevo año. Independientemente de todo el ambiente pagano que estas fiestas han ido adquiriendo, siempre permite que nos acerquemos a nuestra espiritualidad y que busquemos la reflexión y el acercamiento interior. Para muchas personas ha sido un año difícil, lleno de incertidumbre, tristezas y angustias. Y aún así siguen con fe y entusiasmo en su diario vivir y en la búsqueda de la realización de sus proyectos e ilusiones, tal vez viven al día, pero valoran cada momento como si fuera el primero de su existencia, buscan siempre tener una esperanza y una motivación para seguir adelante y no se dejan abatir por todo lo que les rodea, son quienes cada día oran y agradecen al Ser Supremo por lo que les ha dado, son las personas que aún cuando tienen muy poco de material, tienen lo suficiente y mucho más para ver en cada momento de vida una nueva oportunidad de hacer algo por sí mismos, y en muchas ocasiones un poco más por alguien. Otros sin embargo, a pesar de tener todo en cuanto a cuestiones materiales y rodeados de personas, se sienten inmensamente solos, apáticos, sin mayor anhelo y sin ningún objetivo en sus vidas, pueden tener todo lo que compra el dinero, pero no esa paz interior con el Creador y consigo mismos. Son vidas errantes en el paraíso de la vanalidad y almas fúnebres en el espacio terrenal. Ojalá que todos ustedes, al volver a recordar el nacimiento de nuestro Salvador, renueven su compromiso de buscar esa alegría de que con poco puedan dar mucho a sus seres queridos y hacia ustedes mismos. Que el Año Nuevo signifique un nuevo desafío para la búsqueda plena de como ser felices y hacer felices a los demás, aunque inicialmente ya lo hacen al estar presentes en la vida de un servidor e iluminar con su presencia y con su cariño el diario andar de quien se honra con su amistad. Sinceramente que las buenas venturas de nuestro Creador les acompañen por siempre, son los deseos que mediante las presentes líneas les hago llegar a quienes me han permitido ser parte de sus vidas. Fraternalmente, Ricardo Gustavo Velázquez Sánchez. Diciembre del 2009.
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