José García Velázquez
(“Que todos sean uno, como Tú, Padre, y Yo somos uno”)
Cada persona es un mundo y en esa diversidad hay un misterio profundo que no puedes abarcar; cada cual tiene su vida, su manera de pensar, sus amores, sus heridas, sus bienes y adversidad; hay distinta vocación, cambia la forma de estar, las luces de la razón y hasta la forma de amar. Por diversas opiniones nos podemos enfrentar, pero sobre las pasiones domina la caridad, pues en todos encontramos un germen de eternidad, una luz tras la que vamos si acertamos a rezar: si miras al interior, descubrirás la verdad: SOMOS IMAGEN DE DIOS Y EN ÉL SOMOS UNIDAD. José García Velázquez Segovia, 15 de enero de 2010
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