Si te involucras, algo bueno puede pasar...

El lado humano del periodismo, programa radiofónico de la Fundación para la Promoción del Altruismo, I.A.P., conducido de lunes a viernes por Tere García ¡ahora también en Internet!

Chat   |   Buscador 

Anunciación Publicaciones     Noticias Ligas Directorio Colaboración

Dos nuevos libros que no puede dejar de tener:





Búscalos en Gandhi, en Un Lugar de la Mancha y El Péndulo





Inquietudes

Ricardo G. Velázquez

"Nuestra conducta es la que nos convierte en criaturas divinas, no nuestra afiliación" Ralph Waldo Emerson  

.
Para las personas que ya nos encontramos en la edad adulta, y sobre todo los padres de familia, es una reiterada preocupación el evitar que los hijos sean captados y cooptados por cualquiera de las múltiples atracciones ilegales que a diario les son ofrecidas por múltiples medios. Muchas de las actividades que implican riesgo, los mismos jóvenes no las consideran como tal, sino que más bien se involucran en ellas por no haber tenido una orientación adecuada de los riesgos que se corren, por curiosidad, en otras ocasiones las ejecutan como una muestra de rebeldía, de protesta, en otras ocasiones como un intento de ser aceptados en tal o cual grupo social, o bien para llamar la atención de los seres queridos, que en muchas ocasiones al estar inmersos en nuestras diarias problemáticas no percibimos que ellos desean que también les prestemos atención.
 
Sin duda alguna cualquier esfuerzo que se realice por dialogar con ellos, con el buscar espacios más frecuentes de convivencia e intercambio de anhelos, ilusiones, problemas, desencantos y aspiraciones, así como  invitarlos a un desarrollo saludable, pero a la vez que les permita vivir con intensidad esa bella etapa de la vida, es muy válido.
 
Todo un reto en las grandes urbes es el poder tener tiempo y compartir con ellos para auxiliarlos a profundizar en cuales son los mensajes que a diario reciben por todos los diversos medios audiovisuales a su alcance, todos sabemos que muchos de los programas de televisión, al igual que los juegos de video y de las lecturas que les son más atractivas tienen muchos contenidos de violencia, donde se promueven actitudes de ver quien es el más astuto y el que puede dominar y engañar a los demás, se promueve el trabajo en equipo pero no para acciones positivas, sino para plantear como un gran triunfo algún daño, obtener con relativa facilidad todo lo que se anhele o desee, y la venganza como una forma de posicionamiento social y obtener el respeto de los demás. En las zonas rurales la tentación de la migración en busca de nuevos horizontes, la búsqueda fácil de dinero y el no tener la esperanza de un futuro para una vida digna, son las motivaciones a que la juventud pierda sus arraigos y sus valores familiares.
 
Nuevamente la tan reiterada no puesta en pràctica de valores con actitud positiva sigue siendo el enorme reto que hay que vencer, y lo màs significativo es que debemos seguir insistiendo en que la juventud no es el futuro, sino que es el presente y que cualquier apoyo que se les otorgue, cualquier ejemplo que se le dé con acciones que demuestren acciones positivas no son para ellos desapercibidas, solo que en ocasiones con nuestros diarios problemas y preocupaciones nos olvidamos que el primero a quien ellos procuran imitar son a sus mayores, por lo que la primera reflexión la debemos realizar hacia el interior de nosotros mismos, y actuar en consecuencia. No pretendamos seguir con la posición que todo está mal y de malas, tal vez para justificar las actitudes irreverentes de los jóvenes y nuestras actitudes apáticas y de indolencia, para buscar una justificación a sus comportamientos calificados antisociales, pero sin plantearnos cuáles son nuestras actitudes de indiferencia o de intolerancia ante muchas cuestiones sociales, donde nuestra participación podría cambiar la situación. 
 
Tal vez lo primero que habría que plantearse es realizar una plena, honesta y amplia reflexión, seguida de un análisis para determinar en cual parte del camino decidimos las actuales generaciones adultas romper el compromiso de fomentar, aplicar en nuestro diario vivir y desarrollar plenamente una integración social con el respeto a los demás, para dar paso a una interacción socio-humana donde pretendemos que prevalezcan nuestros egoísmos y nuestra soberbia.
 
No se pueden propiciar ambientes cordiales y llenos de energía positiva, si proseguimos con actitudes y mensajes donde lo que planteamos sean rencores, egoísmos, frustraciones y desánimo. Por ello hay que intentar tener actitudes y acciones mediante las cuales contribuyamos a la reconstitución del tejido social, en el que se practiquen valores sustentados en el respeto a la dignidad del prójimo. No es sencillo, pero tampoco es imposible el poderlo realizar.  
 
 
 
 
 

Anunciación   |   Publicaciones   |   Noticias  |   Ligas   |   Directorio   |   Colaboración

Derechos Reservados ® 2005 Fundación para la Promoción del Altruismo, IAP
Campos Elíseos No.39 Esq. Suderman, Colonia Polanco C.P. 11560 Tels. 52.50.41.72 y 41.84 Fax. 55.31.85.85