Alfonso Aguilar Guerrero
Presente y futuro del país
El pasado, lo que conforma la historia, no puede rehacerse pero tampoco debe desdeñarse ni olvidarse ya que si lo hacemos nos exponemos más, tanto a repetir sus facetas negativas como a no aprovechar sus hechos positivos. El presente es lo que nos debe interesar es lo que nos obliga a vivirlo plenamente, mas no egoístamente; es el que requiere de toda nuestra responsabilidad social, hoy tan escasa, sin la cual no se podrán corregir los muchos problemas por los que la humanidad actual transita. Responsabilidad que debe tomar en cuenta el futuro de ésta pues aún cuando los que hoy vivimos ya no estemos formando parte de ella, tenemos una obligación social y ética no sólo de dejarles atenuados o resueltos esos conflictos. Durante el recién terminado mes de julio se efectuó la reunión anual de la Sociedad Mundial del Futuro a lo que acudieron más de mil expertos de cuarenta países para analizar los cambios en el planeta y proponer soluciones. La reunión fue programada en seis “clusters” o racimos del conocimiento del futuro entre los que se encontró uno titulado “Aplicando la Previsión Estratégica” tema particularmente importante para México pues justo es de lo que venimos adoleciendo: de estrategia tanto para evitar la creciente devastación que hemos venido haciendo de nuestro capital biológico-ambiental, como para frenar la aceleración de la pobreza económica. Precisamente, también en julio el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo –Ceneval- informó que en los dos últimos años la proporción de mexicanos que viven en situación de pobreza extrema se incrementó 4.4%. El porcentaje de compatriotas en pobreza alimentaria, entre 2006 y 2008 pasaron de 14.4 millones a 19.5. Se considera pobre alimentario quien tiene un ingreso mensual per cápita menor de 949 pesos. También la pobreza de capacidades –sin recursos para la Salud y educación- pasó de 21.6 a 26.7 millones. Hace algunos años con motivo de un simposio sobre las causas de la pobreza en México vino un experto en el tema hizo un comentario tan cierto como demoledor “¿Para que se preguntan por las causas de la pobreza, si en México ya la tienen. Pregúntense mejor cuales son las causas de las riquezas y aplíquenlas?”. Son útiles las estadísticas, los simposios, las reuniones y las sociedades mundiales que se preocupan por analizar la pobreza y el grave deterioro que le venimos causando a nuestro medio ambiente, pero mas útil y benéfico será ocuparnos por frenar ambas situaciones teniendo una mayor responsabilidad social que vea y actúe en pro del presente –que al igual que el título de esta columna “Debemos abrazarlo” –pero sin desdeñar el futuro, sin menospreciar esos álgidos conflictos que les estamos heredando a las generaciones del futuro tanto a nivel mundial como nacional.
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