Vicente García Aracil
LaPobreza en los Estados Unidos …y en México
En el caso de las actuales elecciones presidenciales del continente americano, vemos cómo algunos políticos culpan a sus opositores de la pobreza en la que actualmente viven aún vastos sectores de su población. Desde la perspectiva Latino Americana, y dado que tantos de entre nosotros intentan marchar a los Estados Unidos y tan pocos desean regresar de allí, resulta difícil el imaginar que, también allí abunde la pobreza y, sin embargo, 40 millones de estadounidenses (uno de cada 10 blancos, uno de cada 5 latinos y uno de cada 4 afro americanos) viven bajo el nivel de la pobreza, es decir que apenas les alcanza para cubrir las necesidades más elementales de un vida digna. Ahora bien, no sólo a los gobiernos les corresponde abatir la pobreza. Somos más bien todos, en mayor o menor grado, los responsables de que haya pobreza. Veámoslo: 1.- Los mismos individuos son los que, mediante el estudio, la capacitación, el trabajo asiduo y responsable, el ahorro, y el alejamiento de vicios y de drogas, deben de forjar su propia prosperidad. ¿Se esfuerza así nuestra juventud? Esperemos que así sea. 2.-La familia normal, constituida por la unión de un hombre con una mujer, es el hogar, donde se forman los hijos en las áreas afectiva, cultural, moral y hasta económica. Las familias rotas son, por el contrario, creadoras de pobreza, especialmente para las mujeres y para los hijos. 3.- Las instituciones, (fundamentalmente escuelas, iglesias, y acaso también centros deportivos, culturales y altruistas o filantrópicos) pueden completar la labor de las familias, fomentando asimismo la convivencia y la solidaridad. 4.- Las empresas, las que, sin menoscabo de obtener unas utilidades justas, y sin las que ellas mismas desaparecerían, no deben de perder de vista su función social, fomentando el desarrollo del país y creando empleos bien remunerados. 5.- Finalmente, viene ya, eso sí, la labor de los Gobiernos, cuya aportación fundamental es permitir que todo lo anterior suceda en un ambiente de libertad, de paz y de justicia, sin permitir monopolios, injusticias ni corruptelas, y protegiendo, por supuesto, a las familias Evidentemente que todas las familias, las instituciones, las empresas y los gobiernos están formadas por individuos, que somos quienes a la postre tomamos todas las decisiones. Por ello todos tenemos, en mayor o menor grado, nuestra responsabilidad, por acción o por omisión, en la buena marcha de la comunidad, cobijando también, económica y afectivamente, a los más desafortunados: personas con discapacidad, huérfanos, ancianos, desempleados y otros. Sorprende, pues, que en tantos países, quienes reprochan a sus opositores de causar la pobreza, ellos mismos fomenten los abortos y las uniones entre personas del mismo sexo, cosas ambas, que al corroer la vida familiar, la columna vertebral de la sociedad, agravan la pobreza y la infelicidad de las gentes, Vale la pena anotar que la familia del candidato presidencial McCain, aparte de tener ya tres hijos, adoptó a una niña huérfana de Bangladesh. y que la de su pareja, la vicepresidenta, Sarah Palin, aceptó, sin que se les ocurriera abortarlo, a un quinto hijo que nació con el síndrome de Down. Independientemente del resultado de las elecciones americanas, ojalá que cundan familias de tan encomiables ejemplos.
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