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Sandra Monroy Gutiérrez
Es cuatro veces más frecuente en niños que en niñas, informó la doctora Rosa María Corzo, presidenta de la Asociación Latinoamericana de Autismo. Además, una madre con un hijo autista tiene un 17% de posibilidad de que su próximo hijo también lo sea, y su hermana tiene un 2% de que su hijo lo padezca. El autismo se presenta generalmente en los primeros 18 meses de vida, cuando el infante tiene una regresión acerca de lo que ha aprendido, como el lenguaje; si antes balbuceaba algunas palabras para pedir objetos, ahora sólo los señala. Se realizó el Primer Congreso Internacional de Autismo y Trastornos de Atención, que tuvo por objeto difundir estos padecimientos. En él participaron neurólogos, nutriólogos y médicos, tanto de Estados Unidos como de México, quienes dieron a conocer estudios recientes sobre el autismo y el déficit de atención en menores. Estos dos trastornos tienen muchas coincidencias: en ambos no se sabe cuál es su causa y se diagnostican en función del comportamiento del menor. No tienen cura, pero hay una serie de tratamientos que logran mejorar su estado si se aplica el tratamiento adecuado en cada caso. En los dos grupos existen problemas metabólicos, algunos alimentos se vuelven tóxicos en el organismo, como las proteínas o el azúcar. Se cree que el 5% de la población estudiantil padece algún trastorno de atención, que se manifiesta cuando no rinde adecuadamente en la escuela y en algunos casos se comportan con hiperactividad. Otros síntomas pueden ser rebeldía, baja autoestima o psicosis. Una solución es detectarlo a tiempo y aplicar terapias para que los menores aprendan a concentrarse, además de acudir con un psicólogo. Centro Educativo Domus, AC. Málaga Sur 44, colonia Insurgentes-Mixcoac. Número telefónico 5563 9966. Pie de foto: Bajo rendimiento escolar es uno de los síntomas de déficit de atención. (Foto Jorge Mena)
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