Salvador Estrada
Oro verde
En el Distrito Federal existen ocho millones de diabéticos y otros ocho que también están, pero no quieren aceptarlo, aunque tengan los síntomas, y disimulan esa enfermedad y posponen el examen médico. Todos tememos caer enfermos y sobre todo de ese mal tan dulce que amarga la vida; de no cuidarse las consecuencias son gravísimas como la pérdida de un miembro, la dentadura og la vista. Los enfermos siguen su dieta y toman los medicamentos recetados por su médico a fin de llevar una vida normal y ser optimistas, como debe ser en todos los pacientes, y no piensan que están enfermos. Tienen mucha fe en mejorar y sobre todo cuando practican algún deporte o hacen ejercicio porque se sienten muy bien después de esas sesiones sudorosas. Algunos diabéticos nunca se sienten enfermos y tampoco lo demuestran porque son alegres y “casi comen de todo” gracias, dicen, porque en ayunas beben su “licuado de nopal con naranja”. El nopal está en la historia de este país. Recuerden el escudo nacional: un águila parada sobre un nopal devorando una serpiente .Y desde entonces, en la fundación de la Gran Tenochtitlán, está el nopal con nosotros. En la gastronomía o en la cocina mexicana hay diversos guisos con nopal sin incluir los tradicionales tacos de nopalitos. El nopal ha sido cosechado en Milpa Alta, desde época prehispánica, hasta nuestros días, hoy convertida en delegación política, que jefatura un priísta, el licenciado Cuahutémoc Martínez. Al nopal, dice el licenciado Martínez, se le conoce también como el “oro verde” porque durante muchos años ha sido el sustento de muchas familias milpaltenses y en un tiempo la delegación presumía, en nombre del pueblo, que el “oro verde” era producto de exportación. Fuimos los únicos productores, cuenta, y los únicos que surtíamos al Distrito Federal. Hoy ya tenemos competencia. El Estado de México ya lo produce y otras entidades como Hidalgo se han sumado a la producción de nopal. Y aunque dice el refrán que “al nopal lo van a ver sólo cuando tiene tunas” el delegado Martínez exhorta a visitar Milpa Alta, más allá de Xochimilco, para que conozcan todos los productos que se elaboran con el nopal. El jefe delegacional considera que el nopal tiene propiedades curativas, pero que por falta de presupuesto no se ha podido instalar un centro de investigación científica para el nopal. Este centro, informa, está en los programas a realizarse por la Delegación, durante su administración. Sin embargo, durante una entrevista en el Club Primera Plana, dio a conocer que con las espinas y residuos del nopal se está produciendo composta, que es abono a la tierra para algunos sembradíos. Y mientras la Delegación llega a tener presupuesto para el centro de investigación, los japoneses están estudiando esa planta y pronto sabremos cuántas cualidades tiene el nopal y que beneficios tendrán los humanos con ella. México tiene el producto, pero no tiene la investigación, porque no se tiene dinero para invertir en la ciencia. Bueno, por lo pronto el nopal es nuestro y los diabéticos lo beben licuado con juego de naranja o con agua simple y es un gran aliado para controlar el azúcar. Además lo recomiendan como la panacea a los enfermos de ese mal, que se encuentran en el camino de la vida, y que se sienten amargados porque se les acaba de diagnosticar diabetes. La diabetes es un mal de este siglo, que ataca a chicos y a grandes, y aunque no es posible aún curarla, sí es controlable y permite mejorar la calidad de vida de quienes la padecen, siempre y cuando tomen sus medicinas, hagan ejercicio y traten de llevar su dieta. Y claro, para no dejar, tomar su licuado de nopal y salud.
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