Mons. Genaro Alamilla
Usted solo nada puede
Cualquier empresa por modesta que sea no se puede emprender por la habilidad y la capacidad de una sola persona; nada digamos si se trata de una empresa de trascendencia. En la vida social hay empresas medianas o pequeñas que realizadas serían muy útiles para el bien común de la sociedad. Lo lamentable es que por no poder ser realizadas por una sola persona, no se hacen y entonces la sociedad carece de algunas estructuras que podrían ser de mucho beneficio común. Sería muy lamentable para la sociedad que estructuras o empresas se dejen de realizar por que no hay sintonía social para llevarlas a cabo. Es necesario, urgente e indispensable que cuando alguien por su creatividad intelectual piensa en una obra, o en una estructura o en algún hecho que pueda beneficiar a la comunidad dando beneficio a la misma, se le apoye; ya que es lamentable que estos proyectos de beneficio no se realicen porque una sola persona no posee todos los elementos para realizarlos. Aquí se ve la necesidad de que entren en concurso las fuerzas y los valores de muchos para realizar obras en beneficio de la comunidad. La ausencia de una auténtica sintonía de valores, cualidades y recursos privan de alguna obra que pudiera ser de gran beneficio para la comunidad. El concurso de capacidades intelectuales, morales y de recursos de toda índole es indispensable para llevar a cabo obras de utilidad común. Creemos que todos comprenden el valor que tiene la solidaridad, la colaboración y la sintonía, como se dice hoy, de personas para realizar empresas de valor social. De hecho las obras de servicio social exigen de por sí el conjunto de personas con sus valores, con sus recursos orientadores y con la participación de su riqueza intelectual. Hoy se habla mucho de estar en sintonía para realizar cualquier empresa, y en realidad así es; lo lamentable es cuando se invita o se llama a alguien para colaborar, para sumar sus valores y cualidades es de lamentar que haya negación para lograr el éxito de lo que se propone para el bien común. Creemos que nadie tiene derecho a quejarse o lamentarse de la carencia de obras para el bien común de la sociedad cuando se ha negado la solidaridad, la cooperación y la colaboración para realizar esas obras. No es difícil caer en la cuenta de la carencia de obras sociales por la negatividad de muchos y la falta de colaboración de quienes pudiendo se niegan a participar en empresas que beneficiarían a la sociedad. No es difícil imaginarse a la sociedad que carece de determinadas obras, de determinados beneficios comunes y entonces viene la lamentación de esas carencias pero se olvidan que cuando se pidió su colaboración la negaron. Y quisiéramos desde este espacio gritar a los negativos el valor de su colaboración para hacerles ver que sin ella se frenarán muchos o pocos bienes para la sociedad. El sentido negativo de algunos daña a muchos porque no se realizan las obras sociales que beneficiarían a toda la sociedad. Los mismos que se negaron a participar en esas obras ahora padecen y sufren la carencia de las mismas. En este mismo espacio ya habíamos abordado el tema para hacer ver a los miembros de la sociedad que sus valores personales puestos en función con los de otros miembros de la misma producirían grandes beneficios para el bien común. Alguien dijo por ahí que hasta para el mal se requiere la colaboración, que no digamos cuando se trata del bien social. Entonces ojalá se despierte en el medio social que vivimos la conciencia de colaborar siempre para el bien común, para estar en sintonía con cuantos lo promueven y así lograr por el concurso de muchos el bien común en la sociedad que vivimos. Usted, que está leyendo estas líneas se da cuenta de que si no estamos todos en sintonía para cuanta obra de beneficio social se propone, se daña a la sociedad toda por privarla de un beneficio por falta de sintonía de los diversos miembros de la sociedad. La sociedad de hoy sufre muchas carencias en todos los niveles, pero la mayoría de ellos son fruto de la falta de colaboración, de solidaridad y de sintonía para remediarlas. Pensamos que la sociedad se enriquecería mucho en obras de bien común si los miembros de la misma vivieran y actuaran en plena sintonía, solidaridad y colaboración. ¿Usted qué opina? Comentarios: gealar_14@terra.com.mx
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