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Juan M. Zepeda
De acuerdo con los resultados obtenidos por el “Estudio de las niñas, niños y jóvenes trabajadores en el Distrito Federal”, realizado por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Distrito Federal (DIF-DF), en la ciudad de México existen 14 mil 322 menores que usan las calles y otros espacios públicos como lugares de trabajo y vivienda. Dicho estudio tiene la finalidad de conocer la actual dimensión del fenómeno, así como sus rasgos cualitativos más característicos, para diseñar e instrumentar respuestas adecuadas a través de políticas públicas, con el fin de prevenir y atender las múltiples manifestaciones que esta problemática tiene en el Distrito Federal. El común denominador de los niños que fueron estudiados han sufrido condiciones de maltrato, abandono, orfandad, desintegración y falta de afecto en sus familias. Del total de niños trabajadores, el 75 por ciento son adolescentes de 12 a 17 años de edad. El 25 por ciento restante se encuentra por debajo de los 12 años, y de ellos, más de mil 500 tienen entre cero y cinco años. Del universo total de menores trabajadores, cerca de cinco mil 600 son mujeres; de ellas, una de cada 10 tiene menos de seis años. El 76 por ciento de los niños trabajadores del Distrito Federal se concentran en ocho delegaciones políticas; el primer lugar lo ocupa la Cuauhtémoc, seguida de las de Iztapalapa y Venustiano Carranza. El estudio señala que los niños indígenas representan el cinco por ciento del grupo de seis a 17 años de edad, que hablan sus lenguas de origen: náhuatl, otomí, mazahua, mazateco y mixteco, y provienen de Oaxaca, Puebla y Veracruz.
El 38% son empacadores de tiendas de autoservicio, el 23% vendedores ambulantes; el 10% trabaja en mercados públicos; 4% son limpiaparabrisas y 14% realizan diversas actividades, entre las que se encuentran lava y cuidacoches, boleros, voceadores, pepenadores, carretilleros y payasitos. Los niños trabajadores son agrupados en tres categorías: De la calle, son aquellos que por diversas razones han roto el vínculo con su familia y hacen de la calle su espacio de vida y socialización; combinan su permanencia en ésta con alguna ocupación temporal que les permite subsistir en condiciones de alta precariedad. Trabajadores en espacios públicos, categoría que incluye a aquellos menores que realizan actividades comerciales o prestan servicios personales en diversos espacios de la ciudad, como boleros, limpiaparabrisas, cuidacoches, payasitos, pepenadores, canastilleros y ayudantes de panteón. Empacadores, agrupa a jóvenes de 14 a 17 años de edad, los llamados “cerillos”, que prestan sus servicios en tiendas de autoservicio y tienen en común con los otros niños trabajadores la condición de informalidad en la que realizan sus ocupaciones. El trabajo infantil urbano informal considera al conjunto de niños, niñas y adolescentes de seis a 17 años de edad, que con el propósito de obtener ingresos para su supervivencia y la de la familia, realizan alguna actividad económica en la calle y otros espacios públicos de la ciudad, como avenidas, cruceros, plazas, jardines, mercados, centrales de abasto, terminales de transporte y tiendas de autoservicio. Asimismo, son considerados aquellos niños y niñas de cero a cinco años de edad que acompañan a un adulto en el desempeño de diversas actividades informales; aunque éstos no se encuentren trabajando, en un futuro lo harán, una vez que tengan edad para esto.
Los niños y adolescentes que trabajan en el Distrito Federal:
- 80% de los niños que trabajan aportan parte o la totalidad de su ingreso al hogar; los recursos que obtienen se destinan a comprar comida y ropa
- En su mayoría trabajan cinco o seis días a la semana, durante todo el año
- Sus jornadas diarias son de casi siete horas
- El 50% recibe su ingreso por propinas
- Un 14.1% ha experimentado relaciones sexuales
- El 30% desconoce toda información acerca del SIDA
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