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Allende el borde

Mariana Loria

   Gringos que buscan la felicidad cruzando la frontera

Mientras los paisanos fluyen hacia este lado de la frontera,  arriesgando muchas veces la vida en su intento de superar la alambrada y las patrullas fronterizas para iniciar una nueva vida de este lado del Río Bravo, una curiosa corriente inversa, pero de gringos y hasta canadienses, con sus zapatillas blancas, sus cabellos teñidos y sus anteojos de monturas doradas cruza la frontera con México para comprar desaforadamente medicamentos en el poblado de Algodones. Un polvoriento pueblo de sólo cuatro calles, pero con 22 farmacias y más de 250 médicos y dentistas. Es que los precios aquí son tres veces más baratos y se ofrecen tratamientos que están prohibidos en Estados Unidos.

 

Entre otras curiosidades, este es el lugar del mundo que más dentistas tiene por metro cuadrado. El motivo es bastante obvio: en Estados Unidos los tratamientos odontológicos cuestan fortunas. Y fortunas también ganan los dentistas de Algodones, aunque cobren mucho más barato. Para muestra basta un antecedente: uno de los dentistas de esta localidad fue secuestrado y pagó sin chistar la astronómica suma de 3 millones de dólares de rescate. Es que la treintena de laboratorios de ortodoncia que hay aquí trabajan las 24 horas del día para producir dentaduras, puentes y coronas. Un técnico de laboratorio puede ganar aquí hasta 100 dólares por día.
Pero sobre todo, éste que en tiempos lejanos fuera un pueblo areolas con burdeles y bares para los recolectores de algodón, ahora se ha convertido en la meca sanitaria principalmente para las personas norteamericanas de edad avanzada.
Una de las farmacias más grandes responde al sugestivo nombre de Viagralandia. Ya que en este lugar, cada pastilla para la virilidad cuesta apenas un par de dólares. Y también se pueden comprar sin receta psicofármacos de todo tipo, que en Estados Unidos no son de venta libre.
Dado que los jubilados estadounidenses deben pagar de su propio bolsillo los medicamentos, las visitas al dentista y los anteojos y  que los precios son prohibitivos, muchos viejitos con pensiones bajas tienen que optar entre comprar comida o adquirir sus medicamentos. Es así como Algodones se convierte en la alternativa ¨salvadora¨ al ofrecer precios aún más bajos que en el DF.
También se hacen aquí terapias como la de la quelación, que se emplea para evitar el endurecimiento de las arterias. Terapia que en Estados Unidos está prohibida porque se la considera un fraude, aunque los pacientes la consideran su salvación y cruzan la frontera  en masa  para procurarla.
Los laboratorios de este lado de la frontera están alarmados y amenazan con cortarle el suministro a cualquier farmacia que venda productos baratos a ciudadanos estadounidenses. Y la Administración de Fármacos y Alimentos de este país esta presionando al Congreso para que impida la introducción de remedios del extranjero, que es una practica ilegal aunque se tolera en pequeñas cantidades.
   …Y así, los gringos que llegan a Algodones pasando generalmente por Yuma, Arizona. están fascinados con la calidad de los profesionales de la salud mexicanos y alaban la libertad de prodigar cuidados médicos que hay en México.” En Estados Unidos todo esta dominado por las grandes empresas farmacéuticas, que ganan miles de millones vendiendo comprimidos que no sirven para nada”, se irritan algunos de ellos. “Allí sólo tratan de sacarte el dinero, no de curarte”.
En realidad en Estados Unidos hay medicamentos extraordinarios que pueden salvar vidas, pero la gente no dispone de medios para adquirirlos. Es como mostrarle un plato de comida a una persona hambrienta y encerrársela con llave en una vitrina para su frustrado deleite.
En los últimos tiempos el pueblo se extiende aceleradamente. Ahora, incluso se ha instalado un dermatólogo que ofrece tratamientos a 8 dólares a los visitantes que llegan con sus alforjas bien forradas de dólares. Para el año que viene el galeno en cuestión piensa convertirse en millonario. Y muy probablemente lo sea.
Tal vez muy pronto el pueblo de Algodones se convierta también en una  excelente alternativa para los paisanos expulsados de EUA.

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