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Guadalupe Esquivias
Basta de maltrato A sus 10 años de edad, Leslie Meneses será legisladora dentro del Parlamento de los Niños y Niñas en México, que tendrá lugar en el salón de sesiones de la Cámara de Diputados, este mes. Leslie estudia en la escuela Pablo Moreno. Tener un promedio de 10 es algo normal, dice con una pícara sonrisa. “Yo quiero proponer acciones que busquen la protección de los niños que sufren el maltrato, porque es un gran problema en el país y pienso que debería tener solución”. Leslie comenta que la participación dentro del parlamento es para expresar lo que piensa y mejorar así al país. Además, propone que las personas que conozcan algún caso de maltrato lo denuncien a las autoridades correspondientes. “Estar en la cámara de diputados es una gran experiencia, algo nuevo para mí”. Del parque al parlamento María del Carmen Alanis Figueroa, directora ejecutiva de capacitación electoral y educación cívica del Instituto Federal Electoral (IFE), asegura que este instituto registra la participación cívica de los menores a partir del año de 1997, en donde al mismo tiempo que los ciudadanos que votaron por sus representantes públicos, los niños emitieron su voto para la consulta infantil. Ahí se empezó a dar un total involucramiento de los menores en los procesos democráticos del país. La funcionaria informó que actualmente los niños mexicanos pueden vivir la democracia en diversos foros y parlamentos cuyas conclusiones han llevado a aprobar normas en los congresos de los estados. En dichos procedimientos participan menores provenientes de escuelas primarias y secundarias. Alanis Figueroa informó que los ejercicios de los que forman parte los infantes mexicanos son diseñados con documentos normativos similares a los que utilizan los legisladores o políticos. Dijo que a partir de los 6 años los menores pueden emitir sus opiniones razonadas, aunque esto no quiere decir que un pequeño con menos edad no pueda participar activamente.
San Lázaro recibe a 300 diputados infantilesY para muestra basta un botón; la Secretaría de Educación Pública (SEP) convocó a más de 100 mil escuelas del país para que los alumnos de 5° grado participen en el primer Parlamento de los Niños y Niñas de México, que se llevará a cabo del 2 al 4 de abril con el objetivo de involucrar a la niñez en el ejercicio democrático y lograr una sociedad infantil con mayor participación en las actividades sociales y de gobierno. Cerca de 50 mil niños votaron para elegir a los 300 menores que serán legisladores. Destaca que 63% de las propuestas electas son de niñas, y el restante, el 37% de niños. Para este foro se elaboró un reglamento interior, equivalente al que tienen los legisladores y en donde establece cómo designar la mesa directiva y las diez comisiones: Cultura, Recreación y Juegos; Derechos Humanos; Educación; Grupos Vulnerables; Medio Ambiente y Vivienda; Medios de Comunicación; Participación Infantil; Salud; Seguridad y Justicia, y finalmente la de Trabajo. Cada comisión estará integrada por 30 niños. El 4 de abril se desarrollará la primera declaratoria del parlamento infantil que será turnada a las comisiones de las cámaras de diputados y senadores que correspondan, con el fin de realizar lo necesario para llevar por buen cause las políticas públicas que los niños propongan, que van dirigidas a responder a sus demandas. Diabético, conductor y productor
Así como en la actualidad hay niños que sobresalen en el ámbito político, también hay quienes lo hacen dentro de los medios de comunicación. Tal es el caso de Emilio Fernández García, que cuando contaba con 8 años de edad le diagnosticaron diabetes tipo I. “Al principio fue un shock, pensaba que iba a tener complicaciones, sin embargo, los doctores controlan mi enfermedad, me inyectan insulina, tomo medicamentos. Ahora realizo ejercicio y llevo una dieta equilibrada, aunque voy a confesar que a veces me como un dulcecito”. Emilio ahora tiene 11 años y es un niño inteligente, estudioso, alegre, disciplinado y ordenado. Junto con su madre creó la Fundación Platícame en Pro de las Personas con Diabetes, AC, para realizar programas permanentes que difundan educación en torno a la enfermedad, colaborar, hacer conciencia en los que padecen este mal y donar medicamentos a personas de escasos recursos. Para difundir estos programas, Emilio condujo y produjo el programa radiofónico “Platícame”, el cual se transmitía en el 620 del AM. “Trabajo para todas las personas que padecen diabetes, para que no sufran complicaciones, pues creo que el mexicano tiene todo para poder prevenirla. Lo único que falta es información”. Emilio aconsejó que se debe tener cuidado con esta enfermedad silenciosa y que ahora hay muchas campañas informativas para las personas que padecen diabetes. Entre la vida y la muerte
Estos han sido casos de niños que han demostrado que a su corta edad tienen la aspiración de hacer leyes e incluso dirigir un país o a ser líderes dentro de los medios de comunicación. También hay aquellos que por distintas circunstancias se encuentran al borde de la muerte, pero las enormes ganas de vivir les dan las fuerzas necesarias para luchar contra cualquier enfermedad y llegar a ser alguien reconocido por el simple hecho de conservar el regalo más maravilloso: la vida. Héctor Ramírez García de 16 años cursa 3º de secundaria. Es un estudiante con muy buenas calificaciones. Su parálisis izquierda no ha sido impedimento para cursar todos los grados y ser ahora un estudiante sobresaliente dentro de la secundaria pública. A los 11 años le diagnosticaron cáncer en la sangre, su organismo se resintió con la aplicación de los tratamientos y elevó al tope su temperatura hasta provocarle un derrame cerebral que lo mantuvo dos meses en coma. “Yo oía todo, veía quién me iba a visitar y quién me echaba porras para que regresará a la vida, un día oí que el doctor le dijo a mi mamá que me tenía que desconectar los aparatos porque mi caso era irremediable, fue entonces que saqué las fuerzas necesarias para hablar y cuando salió el doctor y mi mamá se quedó llorando en mi hombro, desperté de mi letargo y le dije: ¡No mamá yo quiero vivir, que no me desconecten! Mi mamá con cara de asombro y con lágrimas de incredulidad, me abrazó y de ahí empezó mi lucha por la vida”. La parte izquierda del cuerpo de Héctor quedó paralizada, pero continuó con sus tratamientos para vencer el cáncer con el apoyo de la institución Luz de Vida y ahora se encuentra en la etapa de vigilancia. Ha ganado una batalla: vencer al cáncer y su vida ahora la dedica a ser feliz y a sus estudios. Héctor tiene promedio de 10 en la escuela. Todos sobresalen en la pluralidad infantil
Se podría hablar de todos los niños que habitan la tierra, cada uno con sus características propias que los hacen diferentes unos de otros, sin duda, todos especiales, todos sobresalientes y únicos. En esta pluralidad también hay niños que por diversas circunstancias nacieron con algún tipo de discapacidad, sin embargo, esto no los limita para poder desarrollar su inteligencia. El doctor Enrique Garrido Ramírez, quien está a cargo de la dirección general de investigación y relaciones interinstitucionales de la Asociación Pro Personas con Parálisis Cerebral, (Apac), IAP, dijo que anteriormente se pensaba que la inteligencia era la que determinaba todo el funcionamiento de una persona. Reconoció que de acuerdo con Howard Gardiner, investigador de la conducta humana existen siete inteligencias (verbal lingüística, social, lógico matemático, visuoespacial, quinestésica corporal, musical, interpersonal e intrapersonal) y esto explica las diversidades que hay en un salón de clases. Estos conceptos también se aplican para las personas con discapacidad. En Apac, explicó Garrido, tenemos varios niños sobresalientes en términos de lo que han logrado. Hay personas que han terminado una licenciatura e incluso un doctorado y que algún tiempo estuvieron como alumnos de la asociación. “También es una gran satisfacción ver a los niños que cuando llegan a la institución ni siquiera pueden caminar y gracias a los maestros y terapias dan sus primeros pasos”. Sin duda, estos casos son una minoría de los millones de ejemplos infantiles que dan testimonio de cómo enfrentar la vida. Están llenos de lecciones sorprendentes que nos dan a los adultos, quienes sólo vivimos agobiados por el trabajo, olvidándonos de la capacidad de sorprendernos, de sentir, de vivir. Con el paso del tiempo nos volvemos máquinas y desconocemos las capacidades que teníamos cuando éramos niños. Aprendamos de las enseñanzas de los niños aquí descritos, y dejemos salir al niño que llevamos dentro.
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