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La violencia familiar, un problema de salud pública
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1/Mar/07
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En opinión del Diputado Juan Bustos Pascual, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, la violencia familiar se ha convertido en un problema de salud pública que afecta la dignidad de las personas y conlleva a la desintegración social. Lo anterior lo dijo durante su intervención en el primer foro legislativo “Grupos vulnerables en el siglo XXI, violencia familiar”. Además comentó, que disminuir su incidencia corresponde a toda la sociedad, cuidar y procurar que esto no se siga dando. Asimismo indicó que los diversos sectores de la sociedad, tanto las instituciones dedicadas a la atención de la familia como las organizaciones de la sociedad civil, gobiernos y padres de familia tienen la obligación de contribuir a atacar de raíz el problema de violencia familiar. Bustos Pascual dijo que los diputados tiene insistir para que se destinen más recursos y elementos para las instituciones dedicadas a la protección de la integración familiar y de esa manera se tengan elementos y sea posible generar más programas ambiciosos que arrojen resultados inmediatos, ya que de acuerdo a las cifras proporcionadas por el INEGI en una encuesta realizada 1999 en el área metropolitana, uno de cada tres hogares ha vivido maltrato emocional, intimidación, abuso físico o incluso abuso sexual. El maltrato emocional en esta encuesta nos dice que constituye el 99% , la intimidación se manifiesta en 16%, violencia física en 11% y el abuso sexual 1.2%. La violencia ahora es mayor hasta en un 32% cuando los hogares son dirigidos por los varones en tanto, en aquellos en donde la mujer dirige es menor la incidencia que es del 22%. El asambleísta reveló que la muerte de mujeres por violencia arroja datos alarmantes, ya que 15 mil certificados de defunción son presentados por muerte violenta en la mujer cada año en lo que corresponde en la zona metropolitana. Asimismo refirió que problemas sociales como el alcoholismo, la delincuencia, el suicido y la drogadicción entre otros causan graves daños en la salud que impiden el desarrollo laboral y pleno en las víctimas que van más allá de la tristeza, la depresión y otros tipos de problemas. La violencia es un modelo de conductas aprendidas que involucran el abuso psicoemocional y el abuso físico también puede incluir el abuso sexual aislamiento, los castigos hasta la condición económica. Pero también la violencia se da en todos los estratos sociales, no es exclusiva de la pobreza, concluyó el Diputado Juan Bustos Pascual. |
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